Si en 2018 me hubieran preguntado cuál creía que sería el próximo de mis hermanos en morirse, jamás habría dicho que Jorge. Porque, claro, siempre sigue alguien, y en una familia como la nuestra ha sido común ese tipo de conjeturas. Ya se habían muerto mi padre, mi hermana María Clemencia y mi madre, pero Jorge era el último en mi lista. No solo por edad, tenía cincuenta y nueve y era el sexto de ...