Estructurada como un gran reportaje, la genialidad de la obra de Reed radica en el metodo de montaje documental que emplea, que le permite vincular sus vivencias como testigo directo de la revolucion (su presencia en asambleas, en grandes concentraciones, en debates fundamentales; en la mesa de diferentes grupos sociales, en puestos militares, en posadas, en los cruces de caminos) con la frenetica...