Hay imágenes que llegan para quedarse. La silueta de Juan Jesús, protagonista de Llamadas de Ámsterdam, enfundado en su pesado gabán y caminando bajo la lluvia por una de las más emblemáticas calles de la Ciudad de México es una de ellas. Esto lo confirma la vitalidad que esta breve novela mantiene en el gusto del público a diez años de su publicación. El vértigo de todo ímpetu amoroso, la precisi...