Él tenía que hablar ya… o callar para siempre.
Eduardo Vega había tenido en otro tiempo el mundo en sus manos, y una esposa a juego con su posición, hasta que un accidente cruel le alteró la memoria y perdió muchas cosas. Ahora había llegado el momento de buscar a la esposa fugada y volver a unir por fin las piezas perdidas de su rompecabezas.
Después de haber hecho lo posible por curar las herida...