De chico, el momento que más me gustaba del colegio era cuando nos mandaban a hacer una redacción. Crecí amando las palabras, asaltaba la biblioteca de mi casa y leía todo, lo permitido y lo prohibido, lo que entendía y lo que no.
De grande me hice un poco productor de tele, un poco guionista, un poco director, un poco periodista. En todas las profesiones que sumé, jamás paré de escribir, pero ca...