Seguramente no has llegado a esta página por casualidad. Lo más probable es que tu pareja y tú estéis viviendo en un bucle de cansancio permanente y os paséis el día con los nervios a flor de piel. Los gritos y llantos del niño os desesperan. De alguna manera, tenéis la sensación de haber fracasado como padres. Os gustaría tener la sensación de que vuestra vida recupera algo parecido a la normalid...