Octave Mirbeau nació en Trévières, pequeña ciudad de Normandía, en 1848. Comenzó su vida creativa ejerciendo de periodista para los bonapartistas y como negro literario. Su primera novela "propia" es Le calvaire (1886), que narra de modo explícito la pasión desatada del narrador por una mujer llamada Juliette, trasunto de un amor real del autor.