Mikela dejará atrás súbitamente su infancia en el caserío en el momento en el que su madre viuda la lleva a la casa de los Repáraz, una familia acomodada de Alsasua, a cuyo servicio entrará la niña, de apenas trece años. Así lo han hecho antes sus hermanas mayores, y ahora le toca a ella aligerar la mesa de la casa por turno y, de paso, ejercitarse en un oficio que quizá le sea de utilidad más ade...